La historia de Tales cayendo en un pozo fue originalmente recogida por Platón en el Teeteto (174a). En ésta, Tales estaba mirando hacia el cielo, meditando sobre la composición del cosmos. Iba tan abstraído que cayó dentro de un pozo. Una mujer sirvienta originaria de Tracia que pasaba por allí se rio de él preguntándole que por qué estaba tan ansioso por saber las cosas en el cielo mientras se le escapaba lo que tenía delante de sus pies.

Otros relatos antiguos a veces varían según según el astrónomo o el rescatador. Esopo escribió esta historia en la fábula de El astrónomo. El poeta romano Ennio resumió la lección que se debe aprender de la historia en la línea Quod est ante pedes nemo spectat, caeli scrutantur plagas («Nadie considera lo que está ante sus pies cuando busca las regiones del cielo») y Cicerón lo citó dos veces.