La escuela sofista primero, y Sócrates después, centraron sus reflexiones en la ética y la política, así como en la naturaleza del lenguaje, las normas, las leyes y la sociedad. Su interés se separa de la cosmología para centrarse en los asuntos humanos.
La aparición de grandes pensadores sistemáticos (como Platón y Aristóteles) supondrá la consagración de las primeras grandes concepciones filosóficas, que incluirán una pluralidad de temas, desde la cosmología hasta la política, pasando por la antropología o la ética. Sin embargo, entre todos estos temas destaca el tratamiento sistemático de la ontología (teoría del Ser o del ente en cuanto ente) así como los primeros textos que reflexionan sobre el método que ha de seguirse en filosofía, a fin de ponerse en condiciones de producir un conocimiento auténtico, específicamente un conocimiento legítimo de los principios o fundamentos —Cfr. p. ej., La República VI y VII, así como el libro Gamma (Γ) o IV, cap. 4, de la Metafísica.
Existe una discusión considerable acerca de por qué la cultura ateniense promovió la filosofía, pero una teoría popular indica que ocurrió porque Atenas poseía una democracia directa. Es bien conocido, gracias a los escritos de Platón, que muchos sofistas mantenían escuelas de debate, que eran miembros respetados de la sociedad y que eran bien pagados por sus estudiantes. También es bien conocido que los oradores tenían una tremenda influencia sobre la historia ateniense, hasta posiblemente causando su falla (véase Batalla de Mileto).
Otra teoría sobre la popularidad del debate filosófico en Atenas se debía al uso de la esclavitud en el lugar – la fuerza de trabajo, en su mayoría esclavos, realizaban la labor que, de otra manera, la población masculina de la ciudad realizaría. Libres de trabajar en los campos o en actividades productivas, organizaban asambleas en Atenas, y pasaban largas horas discutiendo preguntas populares filosóficas. La teoría llena los espacios en blanco afirmando que los estudiantes de los sofistas querían adquirir habilidades oratorias para poder influir sobre la asamblea ateniense, y por tanto ser ricos y respetados. Como los debates ganados conducían a la riqueza, los sujetos y métodos de debate fueron extremadamente desarrollados.