Filosofía Romana

La filosofía romana o latina es la filosofía desarrollada en la Antigua Roma, en textos de lengua latina y de lengua griega.

El pensamiento romano o latino se caracterizó por evitar la especulación pura y la búsqueda del pragmatismo y el eclecticismo, priorizando la filosofía práctica (ética y filosofía política) frente a la filosofía teórica (metafísica, lógica y epistemología).​ Su identificación con una extensión de la filosofía griega (filosofía greco-romana, como el resto de los rasgos de la civilización greco-romana) es un tópico cultural, iniciado en su propia época.

Los principales filósofos romanos de época clásica fueron Lucrecio, Cicerón, Séneca y Marco Aurelio. Mucho prestigio también tuvieron los filósofos griegos de época romana. En el periodo tardorromano lo fue Agustín de Hipona. El latín siguió empleándose como lengua de la filosofía occidental hasta el siglo XVIII.

El contacto de los romanos con el mundo griego se remonta a sus propios orígenes, puesto que la relación de la civilización etrusca con la griega era una relación fluida.

Con la conquista romana de Italia (siglo IV a. C.), y especialmente la de la Magna Grecia (la parte sur de la península, caracterizada por la presencia de prósperas colonias griegas), los romanos entraron cada vez en mayor conocimiento de la producción intelectual griega. Con la conquista romana de Grecia (siglo II a. C.) fue cada vez mayor el prestigio que alcanzó entre la élite romana el helenismo en todos sus aspectos, a pesar de la contradicción que esta cultura tenía con la idiosincrasia de la cultura romana, alejada de la especulación, la investigación pura y las sutilezas dialécticas; contradicciones que los más tradicionalistas y defensores de los valores establecidos de entre los intelectuales romanos no dejaron de señalar. Cuando en 155 a.n.e. Carnéades, durante una embajada, pronunció un discurso demostrando la existencia de la justicia, para acto seguido pronunciar otro negando su existencia, los senadores escandalizados expulsaron a los filósofos griegos.

La llegada de nuevos filósofos y pedagogos griegos, traídos por los romanos ricos para la educación de sus hijos, inició un irresistible proceso de difusión de la cultura griega en Roma.